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14 abr 2020

Rosaura en Bicicleta (Daniel Barbot)

A la señora Amelia le gustan mucho los animales. Por eso, en su casa tiene un perro, un gato, un loro, dos canarios, una tortuga y también una hermosa gallina llamada Rosaura. Un mes antes del cumpleaños de Rosaura, la señora Amelia le preguntó:
- ¿Gallinita, qué regalo te gustaría?
Rosaura respondió sin vacilar:
- Yo quiero una bicicleta.
La señora Amelia se sorprendió mucho: Pero eso es imposible! ¿Quién ha visto una gallina montada en una bicicleta?
- Justamente - Contesto Rosaura. - Yo seré la primera. La señora Amelia quería que Rosaura se sintiera feliz y pensó: - "Voy a comprarle su bicicleta"
A la mañana siguiente, después de tomar el desayuno y dar de comer a todos los animales, les dijo: - Pórtense bien que yo tengo que ir a la ciudad y no regresaré hasta la noche. Y tomó el autobús rumbo a la ciudad. Allí recorrió todas las tiendas de bicicletas y en cada una le respondían:
"¿Qué?" "¿Una bicicleta para gallinas? No, señora" "De ninguna manera. Eso no existe" "A ver el catalogo. No, señora, no se fabrican bicicletas para gallinas. "Cansada y triste, la señora Amelia llegó a su casa.
- "Que mal se va a poner Rosaura si le digo que no existen bicicletas para gallinas"
Los días pasaban y la señora Amelia pensaba y pensaba, cada vez más preocupada. Un día llegó al pueblo un hombre raro cantando y gritando: - Reparo relojes y cajas de música. Remiendo maracas y tinajeros, afilo machetes y cuchillos, hago patines para los perros y anteojos para los gatos. -Ese señor puede ayudarme -dijo la señora Amelia- Y lo llamó inmediatamente.
-¿En qué puedo servirle, señora? -pregunto el hombre- ¿Desea usted una cucharita cantarina, un calendario lunar, una mecedora de chocolate...
- No, -interrumpió la señora Amelia- yo quisiera... una bicicleta para mi gallina.
-Mmm... Mmmmmm -murmuró el hombre- Una bicicleta para una gallina es algo serio. Hay que hacerla a la medida. Tengo que saber el alto de sus patas y el largo de sus alas. Después de hacer complicados cálculos, el hombre prometió regresar el lunes siguiente con el pedido. La semana fue larga para la señora Amelia. Por fin, el lunes tocaron a la puerta:
La señora Amelia se asomó: - Qué maravilla! Hizo un enorme paquete con una cinta roja, y el día del cumpleaños de Rosaura... Para darle las gracias a la señora Amelia, todas las mañanas Rosaura va en su bicicleta a comprar la leche y el pan a la bodega. Si algún día te acercas por este pueblo, seguramente la verás en su bicicleta. Pero, ten cuidado, porque ya no tiene frenos!

30 mar 2020

Nadarín (Leo Lionni)

Una feliz bandada de pececitos vivía en un rincón cualquiera del mar.
Todos eran rojos. Sólo uno de ellos era tan negro como la concha de un mejillón. Nadaba más rápido que sus hermanos y hermanas. Se llamaba Nadarín. Un mal día, un raudo atún, fiero y muy hambriento, llegó como una flecha a través de las olas. De un golpe, se engulló a todos los pececitos rojos. Únicamente Nadarín escapó. Nadó, alejándose en el mundo húmedo y profundo. Estaba asustado, solo y muy triste. Pero el mar estaba lleno de maravillosas criaturas, y mientras nadaba de asombro en asombro Nadarín volvió a ser feliz. Vio una medusa de gelatina arco-iris, una langosta dando vueltas como un molino, extraños peces arrastrados por un hilo invisible, un bosque de algas que crecía en rocas de azúcar, una anguila con la cola tan lejos, que casi se olvidaba... y anémonas de mar, como palmeras de carmín, meciéndose en el viento... Entonces, oculto en la sombra de rocas y de hierbas, vio una bandada de pececitos, justo iguales que él.
"¡Adelante, vamos a nadar, jugar y VER cosas!", dijo alegremente.
“No podemos", dijo un pececito rojo. “El gran pez nos comería a todos".
“Pero no hay que quedarse ahí siempre", dijo Nadarín. “Hemos de pensar algo".
Nadarín pensó, pensó y pensó... entonces, de repente, dijo: "¡Ya lo tengo!, vamos a nadar todos muy juntos, como el mayor pez del mar."
Les enseñó a nadar muy apretados, cada uno en su puesto. Y cuando aprendieron a nadar como si fueran un pez gigante dijo: " Yo seré el ojo".
Y así nadaron en el agua fresca de la mañana y en el sol del mediodía, ahuyentando al gran pez.
Tras sufrir varias desventuras Nadarín aprendió que no debemos huir ante los problemas y ayudó a pececitos pequeños como él a no tener miedo.


22 mar 2020

HEY TÚ - Recuerda:


VOLVIMOS, PERO ANTES DEBES LEER SOBRE:

                          Resultado de imagen de CORONA VIRUS PARA NIÑOS

"EL REY MOCHO" (Carmen Berenguer)

En un pequeño pueblo vivía un rey a quien le faltaba una oreja. Pero nadie lo sabía porque siempre tenía puesta su larga peluca de rizos negros. La única persona que conocía su secreto era el viejo barbero de palacio que debía cortarle el cabello una vez al mes. Entonces, se encerraba con él en la torre más alta del castillo.
Un día el viejo barbero se enfermó. Dos semanas después murió y el rey no tenía quien le cortara el cabello. Pasaron dos, tres días; dos, tres semanas, y ya las greñas comenzaban a asomar por debajo de la peluca.
El rey comprendió, entonces, que debía buscar un nuevo barbero. Bajó a la plaza en día de mercado y pegó un cartel en el tarantín donde vendían los mangos más sabrosos. Y el cartel decía: EL REY BUSCA BARBERO JOVEN, HÁBIL Y DISCRETO.
Esa noche llegó al palacio un joven barbero. Y cuando comenzó a cortar el pelo, descubrió que el rey era mocho de una oreja.
-Si lo cuentas,-dijo el rey con mucha seriedad-, te mando a matar.
El nuevo barbero salió del palacio con ese gran secreto. “El rey es mocho” pensaba, “…y no puedo decírselo a nadie. Es un secreto entre el rey y yo”. Pero no podía dejar de pensar en el secreto y tenía ganas de contárselo a todos sus amigos. Cuando sintió que el secreto ya iba a estallarle por dentro, corrió a la montaña y abrió un hueco en la tierra. Metió la cabeza y gritó durísimo: ¡EL REY ES MOCHO! Tapó el hueco con tierra y así enterró el secreto. Por fin se sintió tranquilo y bajó al pueblo.
Pasó el tiempo y en ese lugar creció una linda mata de caña. Un muchacho que cuidaba cabras pasó por allí y cortó una caña para hacerse una flauta. Cuando estuvo lista la sopló y la flauta cantó:
El rey es mocho no tiene oreja por eso usa peluca vieja.
El muchacho estaba feliz con esta flauta que cantaba con solo soplarla. Cortó varias cañas, preparó otras flautas y bajó al pueblo a venderlas. Cada flauta al soplarla cantaba: El rey es mocho no tiene oreja por eso usa peluca vieja.
Y todo el pueblo se enteró de que al rey le faltaba una oreja.El rey se puso muy muy rojo y muy muy bravo.
Subió a la torre del castillo y se encerró largo rato. Pensó, pensó, pensó...
Luego bajó, se quitó la peluca y dijo:
-La verdad es que las pelucas dan mucho calor.

Y solo se la volvió a poner en carnaval.

22 abr 2017

VEGETACIÓN DE CARACAS - VENEZUELA

      Autor: Johnny Bazzochi


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ÍNTRODUCCIÓN


Con una población de aproximadamente 4 millones de habitantes, Caracas es la capital y ciudad más poblada de Venezuela. Está cerca de la costa (Puerto de La Guaira), pero a una altura de más de 800 metros, lo cual le da un clima muy agradable.
Caracas está ubicada a los pies del Ávila, un conjunto de montañas que es muy apreciado por los caraqueños por su belleza, riqueza en flora y fauna, y por ser un lugar de distracción natural. Está enmarcada totalmente dentro de un valle del sistema de la Cordillera de la Costa venezolana, separada del litoral central a unos 15 km por el Parque Nacional El Ávila.

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CARACAS Y SU VEGETACIÓN

Es imposible hablar de Caracas sin mencionar el Ávila, que además de ser su principal fuente de oxígeno, es su mayor adorno, favorece el clima de la ciudad, ayuda a la orientación de las personas pues se ve al norte desde casi toda Caracas, y es lugar de esparcimiento. Nuestra Capital es un valle relativamente pequeño y bastante irregular, la altitud respecto al nivel del mar varía de un punto a otro de la ciudad entre los 870 y los 1.043 m, con 900 m en su centro histórico. Esto y su rápido crecimiento poblacional han influido notablemente en el desarrollo urbano de la ciudad. El punto más elevado del Distrito Capital, donde se encuentra ubicada la ciudad, es el Pico del Ávila, con 2159 msnm.
Su vegetación es sumamente variada por lo que podemos encontrar diversas formaciones vegetales que son, según la clasificación hecha por Pittier, el bosque xerofítico que se encuentra sólo en la vertiente norte entre el nivel del mar y los 500 m de altitud donde se presentan especies como el cují, el indio desnudo, el cardón y otras especies típicas de zonas secas; el bosque tropófilo, ubicado también en la vertiente norte entre los 500 y los 1500 metros sobre el nivel del mar, siendo las especies más conocidas el copey, el jabillo, el araguaney, el bucare, el caro y el pardillo; la sabana, montaña que se extiende en la vertiente sur hacia Caracas entre los 1000 y los 1600 metros originadas por la regresión del bosque debido a la acción humana, como los incendios y la tala y que a la vista parece una alfombra de plantas herbáceas en la que predominan las gramíneas, con presencia aislada de árboles y arbustos, siendo las especies más corrientes de esta formación el capín melao y el gamelote; la Selva Nublada, la cual se presenta en algunas zonas del Parque en altitudes que van desde los 900 y los 2500 m; en la ladera norte aparece desde los 900 m y en la ladera sur a partir de los 1500 m. Son zonas de mucha humedad con árboles de porte elevado siempre verdes con presencia y variedad de especies de orquídeas, helechos, bromelias, diversos tipos de palmeras y otras especies; y, el Matorral Andino, que se confunde con el páramo andino y que se presenta en los picos de La Silla de Caracas y en la fila Maestra hasta el pico Naiguatá. Allí las distintas especies tales como el incienso, la rosa de El Ávila, el bambucillo y otras, se presentan como arbolitos enanos a consecuencia de la altura que en buena parte de estas zonas altas no pasan de 1 metro de altura.
Todos los años se llevan a cabo diferentes jornadas de siembra o arborización en El Ávila (Waraira Repano), las cuales son patrocinadas por distintos organismos tanto del sector público como del privado. El objetivo de estas es el de preservar al cerro como pulmón vegetal de la ciudad de Caracas.
Durante la estación seca, una especie de niebla cubre la ciudad, que el observador desprevenido confunde con smog. Es en realidad la calina, un conjunto particular de cristales de agua marina que se forma por el efecto combinado del viento y el oleaje, cuyo rápido secamiento la hace suspenderse en el aire. Las abras que permiten el paso de los vientos alisios son responsables de su transporte y permanencia en el valle de Caracas; a pesar de que se convierte en un factor que reduce la visibilidad, no es en realidad un problema de contaminación atmosférica.
La diferenciación topográfica entre espacios de valles y montañas, aunada a la humedad variable, ha incidido en las especies vegetales. La zona de valle presenta matorrales en algunos pocos espacios, debido a la fuerte intervención humana, en tanto que en las zonas de mayor altitud se encuentran paisajes boscosos y puntos vegetacionales con funciones de protección de cuencas.
Además, nuestra ciudad cuenta con numerosos parques, entre ellos uno que conserva la mayor parte de especies naturales como lo es el Jardín Botánico de Caracas, pulmón vegetal de la ciudad, se ubica cerca de Plaza Venezuela, en la entrada Tamanaco de la Universidad Central de Venezuela. La Fundación Instituto Botánico de Venezuela custodia  además Herbario Nacional de Venezuela (VEN), donde actualmente se encuentran depositadas más de 400 mil especímenes botánicos, principalmente nacionales (dicha colección es la referencia para trabajos botánicos y ecológicos más importante en el país). También incluye a la Biblioteca Henri Pittier, siendo su colección bibliográfica la más grande en el tema de la botánica para Venezuela. Está sectorizado en 13 zonas diferentes, de acuerdo con la predominancia de especies que lo componen. Dos de ellas, orquideario y bromeliario, son de acceso restringido al público. El resto está conformado por: jardines hidrofíticos, xerofítico, bosque del paleozoico, palmetum, zingiberales, aráceas, económico, didáctico recreacional, arboretum, bosque tropical y colinas del jardín; es bueno saber que no solo se pueden observar plantas en este jardín sino que además vemos hermosas mariposas, ardillas, perezas, ranas, peces, lagartijas, aves y una amplia lista de animales.
Existe una estrecha relación entre la vegetación el clima y los suelos, ya que para el desarrollo de la vegetación va a prevalecer como factor determinante las condiciones atmosféricas y geográficas.
Además es importante resaltar que de acuerdo al tipo de suelo, y el clima se da una vegetación determinada.

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CONCLUSIÓN
En Venezuela se encuentran comunidades de plantas y animales de tipos muy variados, debido fundamentalmente a las diferencias climáticas. Nuestro país presenta zonas muy bien diferenciadas tanto como por su clima como por la presencia de seres vivos característicos de esas zonas. Los biomas se caracterizan por su aspecto o rasgo. La vegetación contribuye a su observación y a su clasificación. De allí que los estudiosos de esta área conceden a las formas biológicas un gran valor porque le dan fisonomía a la vegetación.
Las formas biológicas se refieren básicamente a la estructura morfológica. Ellas dependen de su adaptación al ambiente donde habitan. Este concepto permite conocer la vegetación como elemento que caracteriza los biomas. Cada bioma tiene sus formas biológicas características. Los árboles, arbustos, trepadoras, parásitos, cañas, hierbas son representantes de las formas biológicas de plantas terrestres y plantas fijas al suelo y las flotantes son representantes de las formas biológicas de plantas acuáticas que se encuentran en la Ciudad Capital. 

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BIBLIOGRAFÍA

Gómez E. Alberto (1995). Geografía General. Fundación Editorial Salesiana. Caracas.

Grupo Editorial Océano (1998). Autodidáctica Océano Color. Volumen 7. Océano. Caracas.